!welcome¡

¡Hola, hola, bienvenid@ a este rincón tan mío como ese claro escondido entre árboles que solo encuentras cuando no lo buscas!

Me llamo Vera, tengo 21 años, soy Aries y, si las hadas que supuestamente merodean entre mis macetas no me han mentido, eso explica por qué soy el tipo de persona que sale disparada al jardín a las tres de la mañana porque vio una luna bonita, se puso a pintar descalza sobre la hierba con una mano mientras sostenía una taza de té de frutos rojos con la otra, y terminó distraída revisando su horóscopo para ver si Mercurio retrógrado era el culpable de que la luciérnaga que perseguía resultara ser solo el reflejo de su celular. Spoiler: el horóscopo decía que era un día para la introspección. Yo lo interpreté como "persigue luces sospechosas". ¿Disciplinada? Las hadas se ríen de esa pregunta. ¿Apasionada? Como una enredadera en primavera: imparable, un poco caótica y creciendo en direcciones que nadie pidió.

Pinto, aunque "pintar" es un verbo muy ambicioso para describir lo que hago. Lo mío es más bien un romance intermitente con los lienzos: los miro, les prometo el mundo, les aplico capas de color con la emoción de quien está a punto de crear una obra maestra... y luego, en algún punto entre "se ve bien" y "esto necesita algo más", deciden quedarse ahí, semiterminados, mirándome con esos ojos de pintura al óleo que parecen decir: "¿Vas a volver, verdad?". Spoiler: a veces sí, a veces no, a veces los convierto en algo totalmente diferente porque mi cabeza ya se aburrió de la idea original. Tengo más proyectos empezados que una hada que tiene polvo de estrellas, y terminados... bueno, digamos que esos son como los avistamientos de duendes: pocos, pero muy celebrados cuando ocurren. Mi excusa oficial es que, como buena Aries, tengo energía inicial para diez, pero la constancia... bueno, eso depende de la alineación planetaria del día. ¿Verdad o comodidad astrológica? Ustedes deciden.

La mitad de mis intentos parecen paisajes que una hada distraída dejó a medias, y la otra mitad son recreaciones de algo que encontré en Pinterest mientras escuchaba música entre el murmullo de las hojas. ¿Salieron como la imagen? Para nada. Tienen alma de bosque? Eso me lo dicen los bichitos del jardín, y yo les creo todo.

La música es mi brisa favorita, la que me acompaña mientras pinto bajo algún árbol (hasta que me aburro y dejo el pincel olvidado en una rama), la que me hace imaginar historias mientras viajo como si estuviera en una película indie francesa, y la que me convence a las cuatro de la mañana de que, efectivamente, las hadas organizan fiestas silenciosas en mi jardín cuando no miro. Sí, ya sé, suena loco... hasta que encuentras un pincel donde juraste que no lo dejaste.

Y hablando de cosas que flotan en el aire como polen místico, la astrología. No, no soy de esas que le dicen a extraños "ah, eres Escorpio, eso explica todo", pero sí soy de las que revisan la carta natal como quien lee el periódico los domingos, con interé, un poco de escepticismo, y mucha disposición para culpar a Saturno de mis malos días (un clasico).

Me fascina cómo las estrellas, los planetas y las constelaciones tejen historias sobre personalidades, destinos y por qué los Virgo son tan críticos (con cariño, hermano, sé que es solo porque quieres que todo esté bien, pero relájate un poquito).Aquí probablemente caigan algunas reflexiones sobre signos, lunas emocionales y por qué los Aries deberíamos venir con manual de instrucciones.

Y claro, ya que estamos en terrenos místicos, las teorías conspirativas. No, no creo que las luciérnagas sean linternas de hadas espías del universo (bueno, quizás algunas), pero sí me encanta perderme en esos bosques de internet donde todo es posible y nada tiene sentido al mismo tiempo. Aquí compartiré algunas de esas ideas que flotan como semillas de diente de león, experiencias que parecen sacadas de una película independiente y reflexiones que brotan cuando un Aries con acceso a Pinterest, una app de astrología que reviso compulsivamente, un pincel a medio usar y una taza de té de frutos rojos decide que el mundo necesita su perspectiva.

Así que ponte cómoda, cómodo o en modo "me siento en una hamaca entre dos robles mientras una hada me roba el té y Júpiter está en mi casa doce", agarra tu bebida favorita (aquí reinan los frutos rojos, porque el café casi casi me convierte en ogro), y disfruta de este pequeño espacio donde el arte a medias, la música, las estrellas, las ideas raras, las hadas sospechosas y yo convivimos como helechos en un invernadero: en calma, con un poco de caos natural y mucha magia por doquier.

¡Bienvenid@ a mi jardín querid@ aventurera! o ¿espia de los seres vecinos?...

My favorite place on the web is Neocities.

The Neocities cat

Cosas que me gustan